ABAJO EL TAO SEXUAL

(www.rafaellugo.com)

Se supone que con la correcta aplicación de unas técnicas milenarias conocidas como el TAO SEXUAL el hombre será capaz de alcanzar el orgasmo sin eyacular y gracias a esto, alargar su longevidad, aumentar su energía y además volverse de buenas a primeras multiorgásmico. 

 Con tales antecedentes, no estaba por demás comprarse un librito sobre la materia que además de todo lo anterior ofrecía enseñarte masajes excitantes, curaciones mágicas de enfermedades venéreas y hasta técnicas más apropiadas de masturbación….o sea algo así como la Autoayuda de la auto ayuda. 


 Es muy difícil meterse en la cabeza que el hombre puede tener un orgasmo sin eyacular, este fue el primer postulado del capítulo específico y a mí, sinceramente, me sonó tan antinatural como que un pichi condene a su pana. Esto de detener la eyaculación no es más que el famoso cólico de huevos y salvo que los chinos usen calzoncillos de hielo, la cosa no debería  funcionar con tanta alegría.


 Además sentí un poco de temor ante la opción de ser multiorgásmico, alguna vez en mi lejana juventud tuve una experiencia de esta índole y las patas me temblaron dos semanas, y más miedo tuve de experimentar un “orgasmo de 30 minutos o más” y terminar con la cara del León Roldós.


 De todas formas, más por curioso que por convencido de conseguir algún resultado épico, me lancé en pos de esta sabiduría milenaria, y encontré que el músculo que controla todo el asunto es uno llamado pubococcígeo (PC) y que está ubicado unos centímetros atrás de los testículos. “Lo primero que tienes que hacer es ubicar este músculo” decía el libro “colocando suavemente uno o dos dedos detrás del escroto y simular que estas orinando y deteniendo la orina, ese músculo que se mueve es el PC”. Todo se puso muy mal cuando mi mujer me sorprendió con un libro en la mano  y la otra detrás de las pelotas. Traté de explicarle que la más beneficiada de esta extraña actitud sería ella, pero nadie –asumo- puede exponer una idea racional con el pantalón en las canillas, entonces empecé a balbucear cojudeces y luego preferí callarme la bocota antes de que me contraten para una cadena nacional.


 Seguí avanzando en la lectura de este maldito libro para toparme con que tendría que ejercitar aquel músculo -literalmente huevón- durante un mes, tiempo  demasiado largo para mi insignificante disciplina y también para mi compromiso de entregar resultados visibles  para esa misma noche en el lecho conyugal. 


 A la corta lo que encontré fue una receta para demorar la eyaculación mediante el uso de respiraciones, transferencias de energía, aplastadas de músculos y cambios de posición. Todas ellas una pendejada si la comparamos con la mía que consiste en recordar que tienes la Diners boletinada, técnica que además te produce impotencia leve y llanto prolongado. 


 Terminé mi lectura con un creciente convencimiento de que la ciencia puede ser mucho mejor que la disciplina oriental y mejor que la ciencia es la indisciplina occidental, pues como reza el dicho “mejor que el tao es un viagra y mejor que el viagra es un culo nuevo”.
ABAJO EL TAO SEXUAL ABAJO EL TAO SEXUAL Reviewed by S O S on 11:54 Rating: 5

2 comentarios:

  1. Eso de "empecé a balbucear cojudeces y luego preferí callarme la bocota antes de que me contraten para una cadena nacional" se convertirá en un clásico

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  2. Pero aunque no lo creas, este artículo data de la época de gutiérres, compadre.

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