Lo que sabe el FBI y los Asambleístas ignoran.


Fue una amarga noticia que el artículo que establecía penas para el maltrato a los animales domésticos fuera eliminado del Código Orgánico Integral Penal (COIP), luego el segundo debate de la Asamblea Nacional. El código penal antiguo y aún vigente, contempla de 8 días a tres meses de cárcel para quienes mataran a ciertos  animales domésticos por maltratos. Esta mínima sanción desaparecerá de la legislación y actos de crueldad como éstos quedarán en una mayor impunidad que ahora.

Ahora bien, el maltrato a un animal no debe ser materia importante únicamente para quienes amamos a estos seres, incluso para quienes creen que un animal no importa “porque primero está el hombre, rey de la creación”,  este tipo de maltrato y torturas debe entrar en su disco duro.

Y no digo que “deben” amar a estos seres para que les resulta pertinente su dolor, a fin de cuentas la empatía es un acto absolutamente LIBRE, sino porque hay una muy estrecha relación entre la violencia hacia un animal con la violencia hacia las personas.

Hago una extensa cita de un excelente artículo aparecido en  la página http://magazinecanino.com/uploads/articulo/Informe%20del%20FBI.pdf, misma que hace referencia a un informe del FBI sobre la directa relación entre la violencia hacia los animales no humanos con la violencia hacia los animales humanos.


“Informe del FBI sobre crueldad contra los animales.

En los últimos 18 meses hemos visto siete tiroteos en escuelas: en cada uno, hemos aprendido que los perpetradores de estos crímenes habían abusado, torturado y matado animales antes de accionar sobre víctimas humanas. El FBI usa reportes de crueldad animal para analizar del potencial de los sospechados como criminales violentos.
Maestros, padres y estudiantes son advertidos y entrenados para buscar síntomas de alarma. De hecho, el Departamento de Educación de Estados Unidos, publica un panfleto, donde se coloca la crueldad contra los animales, como un síntoma de advertencia de un joven potencialmente peligroso...
En 1993, el Congreso Nacional PTA estableció:” Los niños entrenados para extender la justicia, bondad y compasión para con los animales, se vuelven más justos, bondadosos y considerados en sus relaciones con el prójimo. El entrenamiento del carácter en éstas líneas, dará como resultado seres con una afinidad más amplia con los demás, más humanos, más apegados a las leyes, en síntesis, ciudadanos más valiosos...”
Mayo de 1988/Springfield, Oregon: Kip Kinkel mató a sus padres y dos compañeros de clase e hirió a otros22. Tenía una historia de crímenes de animales y tortura, alardeaba de haber “volado” una vaca, matado gatos y ardillas, introduciendo petardos en sus bocas.
Marzo 1998/Jonesboro, Ark.: Mitchell Johnson y Andrew Golden mataron a tiros cuatro estudiantes y un maestro. Un amigo dijo que Andrew, mataba de tanto en tanto, algún perro con un rifle calibre 22.
Diciembre 1997/West Paducah, Ky.: Michael Carneal disparó y mató a tres compañeros de clase mientras estaban rezando. Le había comentado a sus amigos, que había quemado un gato en una hoguera.
Octubre 1997/Pearl, Miss.: Luke Woodham apuñaló a su madre hasta matarla, luego mató a disparos a dos compañeros de clase e hirió a muchos otros. En su diario había escrito que con un amigo, habían apaleado, quemado y torturado a su perro, Sparkle, hasta matarlo.

Abuso humano y abuso animal: copartícipes de un crimen.
Los actos de violencia contra los animales han sido largamente reconocidos como indicadores de una peligrosa psicopatía que no termina con los animales en sí mismos. “Cualquiera que ha sido acostumbrado a cuidar de la vida de cualquier criatura viviente tiene una chance despreciable de arribar a la idea de que la vida humana es despreciable”, escribió el Dr. Albert Schweitzer.
De acuerdo a Robert Ressler, quien diseñó los perfiles de los asesinos seriales para el FBI: “Los asesinos seriales...muy a menudo, comienzan matando y torturando animales, cuando eran niños”.
Estos estudios han convencido a los sociólogos, los hacedores de leyes y las cortes, que los actos de crueldad contra los animales deben merecer nuestra atención. Estos deben ser los primeros síntomas de una patología violenta, que incluya víctimas humanas.
El abuso animal es no sólo el resultado de un defecto menor de la personalidad del abusador, sino un síntoma de un profundo disturbio mental.
Las investigaciones de la psicología y la criminalística muestran que los que cometieron actos de crueldad contra los animales no paran ahí, muchos de ellos agraden a otros seres humanos.
El FBI ha encontrado que la historia de la crueldad contra animales es uno de los rasgos que regularmente aparecen en sus computadoras, cuando revisan los antecedentes de violadores ó asesinos seriales. Además el Manual de Psiquiatría y Desórdenes Emocionales lista la crueldad contra los animales como un criterio de diagnóstico para los desórdenes de conducta. 
Los estudios han mostrado que los criminales violentos y agresivos son más propensos de niños a haber abusado de los animales, que los criminales considerados no agresivos. 
Un examen a pacientes psiquiátricos que han repetidamente torturado gatos y perros, encontró que todos ellos tenían altos niveles de agresión contra la gente, como por ejemplo, un paciente que había asesinado un niño.  Para los investigadores, una fascinación con la crueldad por los animales, es una bandera roja en las vidas de los violadores y asesinos seriales.  Dijo Robert Ressler, fundador de la Unidad de Ciencias del comportamiento del FBI: “Estos eran niños que nunca aprendieron que está muy mal arrancarle los ojos a un perrito”. 
(...)
“Hay algo en común a todos los tiradores de los últimos años”, dijo el Dr. Harold S. Koplewicz, director del Centro de Estudios de la Niñez, en la Universidad de New York. “Tenemos jóvenes que tienen síntomas de agresión hacia sus pares, un interés por el fuego, crueldad contra los animales, aislamiento social, y muchos signos de alerta que las escuelas han ignorado”. 
Tristemente, mucha de la violencia infantil de estos criminales no ha sido examinada, hasta que se volvió en contra de los humanos. La antropóloga Margaret Mead dice “una de las cosas más peligrosas que le puede suceder a un niño es matar ó torturar a un animal y cargar con ello”. 
Debido a que el abuso doméstico está dirigido al más desvalido, el abuso animal y el abuso de los niños a menudo van de la mano. Los padres que niegan al animal la necesidad de un cuidado apropiado ó abusan de animales, también abusan ó descuidan a sus propios hijos.
Algunos adultos abusivos, saben muy bien que serán más reprochados por abusar de un niño en público que por abusar de un animal. En el 88% de 57 familias de New Jersey, que fueran tratadas por abuso de infantes, los animales de la casa eran abusados. [18]
De 23 familias británicas, con historia de negligencia con animales, el 83% habían sido identificadas por los expertos, como riesgosas por abuso ó negligencia. 
Un estudio de mujeres golpeadas, muestra que el 57% decía que sus parejas maltrataban ó mataban animales. Una de cada cuatro, decía que se quedaban con el golpeador, por miedo a dejar sus mascotas con ellos. 
Mientras que el abuso de animales es un importante signo de abuso de niños, el padre no es siempre quien hostiga al animal. Los niños que abusan de los animales, tal vez, repitan la lección aprendida en casa; y como sus padres, respondan a la angustia y a la frustración con la violencia. Su violencia es dirigida al único ser de la familia más vulnerable que ellos mismos: el animal.
Un experto dijo: “Los niños de hogares violentos se caracterizan por... frecuentemente participar en apuñalamientos ó golpizas”, en los cuales pueden mutilar ó matar un animal. Seguramente, la violencia doméstica es la base más común para la crueldad infantil, contra los animales. 
Es una creencia compartida entre psicólogos...que la crueldad contra los animales es uno de los mejores ejemplos de la continuidad de las perturbaciones psicológicas de la niñez a la adultez. En breve, un proceso para el diagnóstico, que evalúe la crueldad animal infantil, tendrá que ser bien estudiado, y debe hacerse en conjunto con el Colegio de Medicina Veterinaria de la Universidad de Cornell. 
Escuelas, padres, comunidades y cortes que consideran el abuso animal como “un crimen menor” están ignorando UNA BOMBA DE TIEMPO.
No así, las comunidades que tengan penas severas para los abusadores de animales; examinen a las familias, buscando otros signos de violencia, y requiriendo intensivamente, un consultor para los perpetradores. Las comunidades deben reconocer que el abuso de CUALQUIER ser viviente es inaceptable y nos pone en peligro a todos.
En 1993, California fue el primer estado en pasar a ley, la requisitoria de oficiales de control animal, para reportar abuso infantil.
El reporte de abusos, ya está en las legislaciones de Connecticut, y Washington, D.C. Una legislación similar, fue introducida en Florida. El abuso de las mascotas es una señal de alarma del abuso a los miembros de “dos piernas” de la familia, dice el representante Steve Effman. “No podemos enfrentar la ignorancia de esta conexión nunca más”. 
Después de un extensivo estudio de los lazos entre el abuso animal y el abuso humano, dos expertos concluyeron: “La evolución de una mayor gentil y benigna relación en la sociedad humana, debe, entonces, estar ayudada por nuestra promoción de una más positiva y nutriente ética entre los niños y los animales”.”


Por si quedan dudas de la veracidad de este informe del FBI, aquí consta el link y les sugiero poner atención al recuadro de la página 13. 


Buscar Law Enforcement Bulletin. 


Vemos pues que desde hace más de una década el FBI ha establecido esta vinculación y sin duda utiliza los datos recogidos en sus investigaciones.  Entonces, asambleístas que encuentran el respeto hacia los animales como una moda de poca cuantía,  ¿no creen ustedes que sería de enorme utilidad para las personas el FICHAR desde la edad más temprana posible a estos ofensores de la vida para hacer un esfuerzo por evitar que terminen asesinando a uno de sus parientes? Esto es una enorme posibilidad, por cierto, el asesino puede equivocarse de burro. 

Mantener un archivo de huellas digitales de ofensores contra lo animales que podrá ser usado en investigaciones de delitos contra los seres humanos será de enorme utilidad para la Policía Judicial y la Fiscalía. Pero recoger una huella de algún joven psicópata que asesine animales torturándolos será imposible si esto ya no es considerado un delito ante nuestra Ley.  

No es exagerado creer que la relación entre el maltrato a un animal es a un asesinato, lo mismo que un hurto es a un asalto.  La violencia en una mente antisocial desatendida tiende a crecer, no a disminuir.

Por ejemplo: Se encuentra el cadáver de una víctima de asesinato, se toman huellas, se las comparan en el banco del Ministerio Público, resulta que 5 años atrás fue fichado el dueño de esas huellas por maltrato animal, eureka, queda, al  menos, identificado. No es una sobredosis de CSI, nuestra Policía ya lo hace.

Sería una gran herramienta para el Gobierno en cuanto a su lucha contra la violencia el poder contar con artículos que normen y castiguen este tipo de violencia.

Hace poco tiempo nos parecía dudosa (y muchos nostálgicos de la cerveza dominguera aún se dan latigazos) la prohibición de expendio de bebidas alcohólicas los domingos, pero resulta que efectivamente si hubo un importante retroceso en las estadísticas de violencia doméstica en el país.  Se deben reconsiderar estas normas que están borrando los asambleístas, y en lugar de desaparecerlas en -un acto de ignara soberbia- MEJORARLAS. 


Así, no sería nuevo que los animales vuelvan a servirnos y a protegernos. Que su dolor pueda dejar algo de luz para la oscuridad de las personas. 
Lo que sabe el FBI y los Asambleístas ignoran. Lo que sabe el FBI y los Asambleístas ignoran. Reviewed by S O S on 10:05 Rating: 5

No hay comentarios:

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.

Popular Posts

Con la tecnología de Blogger.