HOLOCAUSTOS


Quiero entender por qué hay gente inteligente defendiendo atrocidades. 

Leer la historia de la conducta humana, usualmente es un paseo por lo que hoy es inaceptable, ilegal o sencillamente estúpido. Quema de brujas, exorcismos para sanar a los epilépticos, un tipo enloquecido llamado Jock Semple tratando de sacar de la  maratón de Boston de 1967 a la primera mujer -Kathrine Switzer- que se “atrevió” a participar, familias de seres humanos vendidas como objetos en mercados, y tantos otros ejemplos como gotas de sangre suelen saltar en una corrida de toros.

Hoy es parte de la anécdota decir que en Ecuador la mujer tiene el derecho al voto desde 1929.  Pero qué interesante sería enterarnos –palabra por palabra- de los argumentos de aquellos que se opusieron a tal “moda” de ese entonces.  También parece broma que hasta mediados de la década de los 80 del siglo XX, el código civil ecuatoriano (entre otras perlas que hoy despertarían la justificada furia de cualquier mujer) decía:  “Art. 180.- El marido es el jefe de la sociedad conyugal, y como tal administra libremente los bienes sociales…”. 

A veces nos olvidamos pero hace tiempo para que una ley fuera sancionada, varias personas debían promoverla, sustentarla, analizarla, personas usualmente fuera del montón, con credibilidad y presencia intelectual. Asumo que aquellos que promovieron leyes para disminuir a la mujer en todos sus aspectos, fueron en su época personajes respetables.

En Estados Unidos de Norteamérica, Lucretia Mott y Elizabeth Cady Stanton, empezaron su activismo a favor del derecho al voto y casi un siglo después -1918- en su segundo mandato el Presidente  Woodrow Wilson decidió apoyar la causa y la consecuente enmienda constitucional ante el Congreso Nacional  con esta frase: “We have made partners of the women in this war… Shall we admit them only to a partnership of suffering and sacrifice and toil and not to a partnership of privilege and right?”.  ¿Qué ocurrió? Pues que uno de los argumentos en contra de esa “moda” femenina fue que las mujeres realmente no participaban de las responsabilidades ciudadanas  y que no tendrían el criterio, ni acaso el deseo de acudir a votar.  Y resultó que en la Primera Guerra Mundial, mientras los hombres peleaban fuera del país, las mujeres metieron cerebro, músculo, y sangre en sus casa, en fábricas, en hospitales, etc.,  para sostener el país casa adentro y casa afuera.

Les pido revisar un poco esta historia de lucha. Se horrorizarán de la violencia con la que fueron atacadas las activistas y los insultos, vejaciones y burlas de toda índole que varios prominentes personajes de la vida pública de los Estados Unidos dirigieron en contra de ellas.  Esto de los personajes prominentes, con voz respetable oponiéndose a “modas” como aquella del voto femenino, me llama mucho a reflexión. Ha sido fácil convertirse en un imbécil del futuro.

A favor de aquellos que han creído que la mujer es poco más que una mascota, y en vista de que este lado del mundo tiene una poderosa (y especialmente invisible) influencia judeocristiana, cito este pasaje de las sagradas (para la mayoría)  escrituras:
  
“Cuando alguno tomare mujer, y después de haberse llegado a ella la aborreciere,  y le atribuyere faltas que den que hablar, y dijere: A esta mujer tomé, y me llegué a ella, y no la hallé virgen;  entonces el padre de la joven y su madre tomarán y sacarán las señales de la virginidad de la doncella a los ancianos de la ciudad, en la puerta;  y dirá el padre de la joven a los ancianos: Yo di mi hija a este hombre por mujer, y él la aborrece; y he aquí, él le atribuye faltas que dan que hablar, diciendo: No he hallado virgen a tu hija; pero ved aquí las señales de la virginidad de mi hija. Y extenderán la vestidura delante de los ancianos de la ciudad. Entonces los ancianos de la ciudad tomarán al hombre y lo castigarán; 

 y le multarán en cien piezas de plata, las cuales darán al padre de la joven, por cuanto esparció mala fama sobre una virgen de Israel; y la tendrá por mujer, y no podrá despedirla en todos sus días. 

Mas si resultare ser verdad que no se halló virginidad en la joven, entonces la sacarán a la puerta de la casa de su padre, y la apedrearán los hombres de su ciudad, y morirá, por cuanto hizo vileza en Israel fornicando en casa de su padre; así quitarás el mal de en medio de ti.”  (Deuteronomio 22: 13 – 21).

Dije que lo citaría  en defensa de esos personajes, como para tratar de entender el contexto tal vez, pues leyes escritas por humanos, elevadas a la condición de “palabra de dios”, no podían hacer otra cosa que justificar, alentar y multiplicar cualquier acto aberrante en contra de la mujer. No podemos negar que las legislaciones civiles han sido CONTAMINADAS siempre por conceptos y moralismos religiosos. Hoy gracias a OTROS LIBROS y al deseo de elevarnos como seres humanos, vamos lentamente dejando nuestra tendencia a torturar a los que creemos inferiores o más débiles.


Vamos un par de siglos atrás: John Caldwell Calhoun, inteligente filósofo y político que ocupó la vicepresidencia de los Estados Unidos durante las presidencias de John Q. Adams y de Andrew Jackson, creador de doctrinas como la “nulidad”, defendió la esclavitud al punto de ser uno de los adalides intelectuales de los esclavistas más acérrimos, incluso décadas después de su muerte. Tipo sin duda de grande dotes que no tuvo la suerte de tener un amigo advirtiéndole que será un imbécil del futuro.


Decir que la esclavitud no tiene defensa posible hoy es un acto innecesario por lo obvio. Al menos ahora iría a prisión el que tuviere esclavos y no sería sancionado el “esclavo” que huyese de su “dueño”.  Sin embargo, y así como hubo defensores del DERECHO Y DE LA LIBERTAD de los hombres para aplastar a las mujeres, también hubo héroes del DERECHO Y LA LIBERTAD DE algunos para comprar, vender, torturar y matar a otros seres humanos.  Y en ambos casos fue CULTURAL, así como TRADICIONAL  aquello de comprar negros y maltratar a la esposa.

Derecho y libertad son palabras que se usan con frecuencia como espadas ciegas, cuando en realidad son conceptos más cercanos a un abrazo que al asesinato o al abuso.


A favor de aquellos que han creído que ciertos colores de piel convierten a otros en algo parecido a una mascota, y en vista de que este lado del mundo tiene una poderosa (y especialmente invisible) influencia judeocristiana, cito este pasaje de las sagradas (para la mayoría)  escrituras:

“A los ocho días será circuncidado entre ustedes todo varón, de generación en generación, tanto el nacido en casa como el comprado con dinero a cualquier extraño que no sea de tu raza”. (Génesis, 17:12).


“Estas con las normas que has de dar: Cuando compres un esclavo hebreo, servirá seis años, y el séptimo quedará libre sin pagar rescate. Si entró solo, solo saldrá; si tenía mujer, su mujer saldrá con él. Si su amo le dio mujer, y ella le dio a luz hijos o hijas, la mujer y sus hijos serán del amo, y él saldrá solo. Si el esclavo declara: "Yo quiero a mi señor, a mi mujer y a mis hijos; renuncio a la libertad" su amo le llevará ante Dios y, arrimándolo a la puerta o a la jamba, su amo le horadará la oreja con una lezna; y quedará a su servicio para siempre”.  (Éxodo 21:1-6).


Dije que lo citaría  en defensa de esos personajes, como para tratar de entender el contexto tal vez, pues leyes escritas por humanos, elevadas a la condición de “palabra de dios”, no podían hacer otra cosa que justificar, alentar y multiplicar cualquier acto aberrante en contra de aquellos con otro color de piel. No podemos negar que las legislaciones civiles han sido CONTAMINADAS siempre por conceptos y moralismos religiosos. Hoy gracias a OTROS LIBROS y al deseo de elevarnos como seres humanos, vamos poco a poco dejando atrás nuestra tendencia a torturar a los que creemos inferiores o más débiles.


Volvamos al presente. Quiero también comentar sobre la homofobia. Hasta la década de los 90 del siglo pasado, el acto homosexual era un delito en nuestro código penal.  Y las historias de activismo, igualdad de derechos, ataques violentos, burlas y hasta de singulares posturas “científicas”, son más conocidas tal vez porque es una lucha que sigue dándose casi todos los días en alguna aparte del mundo.   Hace poco el súper carismático líder de la Iglesia Vaticana no quiso recibir al embajador francés por ser homosexual.  Y esto es terrible porque veo en Bergoglio a ese tipo de líder intelectual respetable y muy visible –como lo fue el defensor de la esclavitud ya mencionado- y el daño que son capaces de causar no solo es amplio, sino de largo aliento.  Evidentemente aquí podemos comparar al actual Jefe del Estado Vaticano con quien fuera vicepresidente de los Estados Unidos de Norteamérica,  trayendo al presente lo que del pasado nos parece ahora imposible de tolerar.  Y podemos imaginar que en algún tiempo (ahora las cosas cambian más rápido que antes, evidentemente) no quedará en el mundo civilizado un “fan” de Francisco. No al menos uno que lo sea en público ni orgullosamente.  Lo que ha hecho es tan visible que no podrá evitar desaparecer, como desapareció John Caldwell Calhoun.


Cuando se despenalizó el homosexualismo en el Ecuador, ¿se atentó en contra del DERECHO del heterosexual a mandar a la cárcel al HOMOSEXUAL?  ¿Se disminuyó su LIBERTAD de decidir qué es correcto en el acto sexual consciente y voluntario? ¿Unos longos acomplejados despreciaron la TRADICIÓN española de fusilar maricas como lo hicieron con García Lorca?

No quiero entrar en esa teoría de que los homofóbicos son homosexuales reprimidos. Y a favor de aquellos que han creído que otros gustos sexuales son motivo de desprecio, segregación y violencia, y en vista de que este lado del mundo tiene una poderosa (y especialmente invisible) influencia judeocristiana, cito este pasaje de las sagradas (para la mayoría)  escrituras:


"Si un hombre yace con otro, los dos morirán" (Levítico 20:13). 

Estoy seguro de que muchos piensan que llegarán al cielo odiando a los homosexuales, convirtiendo a su odio en un exvoto para “empatar” con sus propios pecados, como por ejemplo no amar a su prójimo por ser homosexual. Otros sencillamente han crecido mal educados en este aspecto, pero afortunadamente la información ahora llega más rápido, así como los cambios.  Si el mundo dependiera de los conservadores, seguiríamos sin inventar la rueda.


Este artículo se titula HOLOCAUSTOS, holocausto según la Real Academia de la Lengua es:
1. m. Gran matanza de seres humanos.
2. m. Acto de abnegación total que se lleva a cabo por amor.
3. m. Entre los israelitas especialmente, sacrificio en que se quemaba toda la víctima.

El orden impuesto por la RAE es para analizar: Es políticamente correcta y además está aparentemente actualizada a la bestialidad humana. Pero el holocausto “más antiguo” aparece en las ceremonias religiosas judías donde se ofrecía a dios un animal que debía ser quemado totalmente. Si el asesinato del animal no terminaba en cenizas, era un “simple” sacrificio. 


“Llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión, diciendo: 

Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando alguno de entre vosotros ofrece ofrenda a Jehová, de ganado vacuno u ovejuno haréis vuestra ofrenda. 

Si su ofrenda fuere holocausto vacuno, macho sin defecto lo ofrecerá; de su voluntad lo ofrecerá a la puerta del tabernáculo de reunión delante de Jehová. ...

Entonces degollará el becerro en la presencia de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón ofrecerán la sangre, y la rociarán alrededor sobre el altar, el cual está a la puerta del tabernáculo de reunión. 

  Y desollará el holocausto, y lo dividirá en sus piezas. 

  .....



  Si su ofrenda para holocausto fuere del rebaño, de las ovejas o de las cabras, macho sin defecto lo ofrecerá. 
  Y lo degollará al lado norte del altar delante de Jehová; y los sacerdotes hijos de Aarón rociarán su sangre sobre el altar alrededor...
  Si la ofrenda para Jehová fuere holocausto de aves, presentará su ofrenda de tórtolas, o de palominos. 
  Y el sacerdote la ofrecerá sobre el altar, y le quitará la cabeza, y hará que arda en el altar; y su sangre será exprimida sobre la pared del altar. 
 Y le quitará el buche y las plumas, lo cual echará junto al altar, hacia el oriente, en el lugar de las cenizas. Y la henderá por sus alas, pero no la dividirá en dos; y el sacerdote la hará arder sobre el altar, sobre la leña que estará en el fuego; holocausto es, ofrenda encendida de olor grato para Jehová”.  (Levítico 1: 1-17)


Después de esto no le  fue difícil al ser humano inventarse “holocaustos” como las corridas de toros, el toro de la Vega, el toro júbilo, el toro de San Juan, el giro del perro, patos al agua, la matanza de delfines en Dinamarca, las corridas de gansos, la cabra del campanario, el apedreamiento de Judas y cientos de fiestas donde la tortura y muerte de algún animal son la temática principal.

¿Cómo se dieron los pasos para saltar de los textos bíblicos a las corridas de toros y demás atrocidades? Pues se dieron los mismos pasos para ir de los textos bíblicos que ordenaban matar a piedrazos a mujeres no vírgenes, o a asesinar homosexuales, o a comprar esclavos hacia el machismo, a la homofobia o al racismo.  Y el origen e influencia religiosa ni siquiera se disfraza, basta con ver los nombres del tipo San Juan, Judas o la quiteña Feria del Jesús del Gran Poder.  No hay dónde perderse.

Quiero entender por qué hay gente inteligente defendiendo atrocidades, decía al inicio. Y las citas de la Biblia no son exclusivamente por joder a los que la adoran, sino también a todos los libre pensadores que se ríen de la creación de Adán y Eva, pero aceptan gustosos que Diocito les hizo amos de todas las bestias y ganados del paraíso. 

Efectivamente se trata de un texto que ha influido y dominado en escuelas, hogares, instituciones, recintos, cuarteles, durante más de mil años en la parte del mundo que nos compete.  No hay un antepasado nuestro que no haya crecido recitando alguna parte de este libro. No crean que por ser laicos no cargamos en nuestro ADN intelectual algún pasaje de esta índole.  Asumo que la inercia de lo que hemos aprendido no nos permite ir más rápido y para entender ciertas cosas tenemos que mirar hacia el lejano pasado para notar los cambios y hasta para defenderlos. 

Hoy leo a personas de visible inteligencia y solvencia moral defender lo que en pocos años será tenido por una atrocidad vergonzosa. A ellos les pido que se comparen a los defensores de la esclavitud, a los hombres capaces de apedrear a una mujer por tener una conducta sexual “reservada” para varones, les pido que analicen si acaso en 20 o 50 años engrosarán una lista de engendros difíciles de encontrar de tan enterrados que están debajo de la vergüenza.  

¿Tendremos que aceptar nuestra condición de abusivos entonces? Ahora que los hombres ya no podemos controlar la moral sexual de nuestras mujeres a piedrazos, y ya que los blancos no podemos comprar negros, y ya que es mal visto (en público) discriminar a un homosexual, ¿nos aferraremos a la última forma de demostrar nuestra “superioridad” frente a un indefenso animal?  La forma más cobarde además porque ellos no pueden realmente defenderse, hacer huelgas, quitarte el voto, recoger firmas, ni tampoco dejar de quererte aunque lo trates a patadas. ¿Esta es la libertad que algunos defienden? ¿El derecho de torturar es realmente un derecho o solo un permiso para causar dolor a otro que consideramos inferior?

Hace años comparar y equiparar a una mujer con un hombre, a un negro con un blanco, un homosexual con un heterosexual, era tomado por una barbaridad. Y un insulto a dios seguramente también.  ¿Fueron hippies sucios, progres apestosos,  desocupados absolutamente equivocados quienes pensaron a favor de los derechos de las mujeres, de los esclavos, de los homosexuales?  ¿Tuvo razón el desencajado Jock Semple cuando trató de impedir que una mujer corra la maratón de Boston? ¿Cómo se llamaba el principal oponente de Abraham Lincoln?  

Estoy voluntaria y conscientemente comparando y equiparando a seres humanos con animales, a mujeres con animales, a negros con animales, a homosexuales con animales.  ¿Se equivocaron los denostados mujeres y hombres que –pese a la oscuridad de sus épocas- compararon y equipararon a todos los seres humanos sin importar el sexo, el color de la piel, ni nada que los diferencie?

¿Se estará equivocando aquel que defiende la idea de que todos los seres VIVOS merecen respeto ¿Está loco o es idiota quien busca abolir la tortura de los animales para el goce vulgar de otros seres vivos? ¿Qué pensaremos en algunos años? 

¿En cuantos años?

En la dirección que indefectiblemente va el mundo sin duda pensarán aquellos que aún no nacen,  y sin temor a ofender a nadie, que todos los holocaustos fueron iguales.




HOLOCAUSTOS HOLOCAUSTOS Reviewed by S O S on 13:31 Rating: 5

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